
Roberto "Cóndor" Rojas
El que invento el termino “voladas” para describir una estriada de un arquero, seguramente lo hizo luego de presenciar una de las actuaciones de Roberto “Cóndor” Rojas. Este arquero se caracterizaba por sus grandes atajadas, tapadas en las que el meta volaba de palo a palo, en las que sus enormes brincos lo llevaban a contener tiros en ángulos inalcanzables.
Según muchos, Roberto Rojas por condiciones, es lejos el mejor arquero chileno de todos los tiempos. Incluso se dice que el “Cóndor” era uno de esos guardavallas que ganaban partidos con sus grandes atajadas, se menciona por el ejemplo el triunfo sobre el Perú por 1 a 0 en Lima, como uno de los encuentros en los que el Cóndor llevo a Chile al triunfo.
Rojas inicio su carrera futbolística en Deportes Aviación, club en el que milito hasta 1983 y donde su desempeño estuvo marcado por una dura lucha por la titularidad con Eduardo “loco” Fournier. El “Cóndor” luego de la desaparición de su club inicial decidió buscar una oportunidad en un club grande, primero fue a golpear puertas a la Universidad de Chile, club que no lo quiso contratar debido a que el técnico considero que tenía en su plantel al arquero del futuro del fútbol chileno, Jaime Tejada. Finalmente fue Colo-Colo quien le brindo una oportunidad, club que lo incorporo para reemplazar a Mario Osbén, quien se encontraba jugando en el Mundial de España 82.
Las buenas actuaciones de Roberto Rojas lo mantuvieron en el club, y luego, cuando volvió Mario Osbén, lo llevó a su segunda gran batalla por la titularidad en un club. Esta batalla fue mas dura y dejo más heridas que la primera, el DT Pedro García para calmar los ánimos decidió que se alternaran la titularidad. Pero la alternancia solo duro hasta fines del 85, año en que se fue García y llego Arturo Salah a la banca. El nuevo técnico dejo en claro que solo un arquero tendría continuidad en el equipo y que el otro tendría que buscarse club, se pensó que era el Cóndor quien se iría del la institución alba, pero fue finalmente Osbén quien ficho por Cobreloa. En fin, Roberto Rojas logro dos coronas con los albos (1983 y 1986) y brillo tanto que clubes extranjeros se interesaron por él.
Roberto Rojas emigro hacia el poderoso Sao Paulo de Brasil en 1987 y se trasformó rápidamente en una de las figuras del “brasilerao”, esto lo mantuvo como jugador hasta 1989. En Brasil fue donde desarrollo sus mejores años de su vida, pero también es donde cometió el gran error de su carrera, un grueso traspié que incluso hoy en día no es perdonado por una buena parte del medio nacional.
El hecho ocurrió el 3 de Septiembre de 1989, en un partido en el que Chile y Brasil se jugaban la clasificación para el Mundial de 1990 que se jugaría en Italia. El partido iba 1-0 a favor de los brasileños, cuando Rojas simuló haber sido atacado por una bengala arrojada por el público. En realidad, se había cortado con un bisturí que tenía oculto en el guante.
La ANFP, exigió a la Fifa severas sanciones al Maracaná. En Chile, numerosas personas atacaron la Embajada brasileña. Aunque había fundadas sospechas sobre la veracidad de Rojas, fue él mismo que, en una entrevista pagada, relató lo sucedido en verdad. La FIFA castigó a Rojas, expulsándolo de cualquier competencia internacional, y a Chile, excluyéndolo del Mundial de 1994.
Ese fue el fin de la carrera del “Cóndor” rojas, un trágico final para uno de los grandes jugadores chilenos de todos los tiempos. En Brasil entendieron la pasión que llevó a Rojas a cometer ese error y lo perdonaron, tanto fue el cariño que le tuvieron que fue contratado como preparador de arqueros del Sao Paulo y luego como su técnico en la temporada 2003-2004.